• Ser foráneo y comer como rey en 4 pasos.

    Aceptémoslo. Presumir que se te queman hasta las quesadillas  ya no está cool. Quizás en la prepa, cuando vivías en casa de tus papás y la comida aparecía en la mesa como por obra y gracia de un batallón de elfos domésticos, no importaba mucho; pero ahora que has salido de tu terruño para estudiar en otra ciudad, probarte a ti mismo y ser más o menos independiente, el arte de cocinar es una práctica básica de supervivencia. Yo lo viví, y hace un rato, mientras leía un post con el que me sentí profundamente identificada, Soy foránea, ni de aquí ni de allá,  de mi amiga y blogger Mariana…

  • La alquimia en la cocina

    Cocinar desde cero o from scratch, como dicen nuestros amigos angloparlantes, me fascina. No sólo es más natural y menos costoso, sino que satisface el deseo primario y neandertal de conocer cada uno de los ingredientes que se usan, jugar con ellos y crear cosas nuevas. Durante mis primeros años de repostera aficionada, entre los 14 y los 18, dependí de las bonitas e industrialmente producidas mezlcas de Betty Crocker y Duncan Hines para hacer cualquier pastel. Mi incursión en la cocina “from scratch” se la debo a la madre de mi primer ahijado y una de mis mejores amigas: Eva María Zimmer. Una tarde, en la bonita y ardiente…

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